A continuación incluimos algunos consejos para entrevistar a una persona afectada por la pérdida de la memoria. Para ver una lista de ideas de preguntas para entrevistadores, consulte nuestra lista de preguntas de la Iniciativa sobre la Pérdida de la Memoria de StoryCorps.

  • Recuerde que el objetivo de la entrevista es compartir historias generales y emociones, no concentrarse en hechos, nombres o detalles exactos.
  • Utilice oraciones cortas. Intente no combinar dos ideas. Por ejemplo, es mejor preguntar “¿Cómo fue crecer durante la Depresión?” y luego, más tarde, seguir con “¿Se sintió pobre?” en lugar de combinar ambas ideas.
  • Hable a un ritmo normal, no demasiado lento, pero tampoco demasiado rápido.
  • Recuerde que tal vez la persona puede demorar un tiempo en procesar una pregunta o brindar una respuesta. Sea paciente. No siga con otra pregunta de inmediato.
  • Un pequeño recordatorio puede ser necesario. Puede ayudar si ofrece información antes de hacer una pregunta. Por ejemplo, puede decir, “Sé que papá y t? se conocieron en un baile escolar. Me pregunto cómo te sentiste cuando lo viste por primera vez.”
  • Es posible que tenga que formular la misma pregunta de varias formas antes de que la persona la comprenda. Aquí tiene un ejemplo:
    • “Cuéntame acerca de tu hermano, John.”
    • “T? y tu hermano tienen una relación tan cercana en la actualidad. ¿A qué piensas que se debe esto?”
    • “Parece que tu hermano John siempre ha sido tu hermano favorito. ¿A qué piensas que se debe esto?”
  • No dude en compartir algunas de sus historias con el narrador durante la entrevista. Estas historias con frecuencia encienden un recuerdo o simplemente complacen a la persona.
  • Formule preguntas generales. En lugar de preguntar acerca del momento “más feliz” o “más difícil” en la vida de la persona, pregunte acerca de “momentos felices” o “momentos difíciles.”
  • Si alguien se sale del tema, sígalo en su desarrollo. En ocasiones las mejores conversaciones se producen de esta forma. Siempre puede volver a dirigir a la persona a su pregunta original más tarde.
  • Déjele saber al narrador que es correcto solicitar aclaraciones. Es correcto decir, “No recuerdo.” Simplemente puede reformular una pregunta o formular una nueva pregunta y volver al tema más tarde.
  • Tenga presente que la experiencia de la entrevista podría evocar algunas de sus propias emociones, emociones que tal vez no se había dado cuenta que estaban tan a flor de piel. Probablemente le generen una gran alegría, pero también pueden evocar sentimientos de pérdida o tristeza.
  • Disfrute la oportunidad de compartir las historias, pensamientos y cercanía emocional que surgen de esta experiencia.